La fecha del 23 de julio de 2011 se fijará en la historia del toreo, como el día en que reapareció el torero más importante de las últimas décadas, José Tomás.
El maestro de Galapagar después de 15 meses desde su grave cogida en Aguascalientes, volvió a torear en el coso de la calle Xátiva, para seguir escribiendo líneas en la historia del toreo contemporáneo.
Durante estos meses de especulación sobre su vuelta a los ruedos, José Tomás ha vivido al margen de habladurías y rumores, y siempre mentalizado en no perder su concepto del toreo.
Un concepto que muchos lo califican como suicida o que quiere morir en la plaza como su admirado Manolete, pero lo que se desconoce es que el toreo es así, es pureza, es verdad, es arriesgar la vida para conseguir triunfar y para ser el número uno.
Porque las bases del toreo puro y clásico, se forja en toreros como Paco Camino, El Viti, Diego Puerta, Antonio Ordóñez, Antonio Bienvenida, Manolete, todos ellos grandiosas figuras, que además de torear muy bien, supieron de primera mano lo que son las cornadas.
Por eso José Tomás no decepciona, ya que, se pone en el sitio que hay que ponerse, y tal como afirma su madre “el dice que para evitar una cornada, el no va a dar un paso atrás”, y sin dar ese paso atrás se consigue un muletazo o pase de pureza máxima.
Para ello el siguiente reportaje muestra opiniones sobre su persona y sobre estos meses de rehabilitación. Opiniones de familiares, médicos, periodistas, amigos y compañeros que nos ayuda a comprender mejor, el enigma de José Tomás...
dejarse matar no es saber torear¡¡¡¡¡lo mismo no gana pa muletas con las veces que se la engancha.dejad de idolatrar a alguien que no lo merece¡¡¡
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